Hoy vamos a reflexionar sobre un tema que tiene un carácter marcadamente local. Hablaremos sobre la industria contaminante de la tierra que me vio crecer: el Bierzo (León). Mentiría si dijera que siempre he valorado la importancia de mi tierra natal. Muchas veces, cuando es lo único que conoces, no lo valoras lo suficiente. En mi caso, soy uno de los tantos jóvenes que se ha ido de esta región para realizar sus estudios fuera. Quizás esto me haya permitido tener una visión más amplia de los problemas que afectan a este lugar. Con este artículo quiero aportar mi granito de arena a la reflexión que tantos jóvenes están empezando a hacer sobre el futuro de El Bierzo. Espero que la disfrutéis.

Los datos

Como siempre, vamos a empezar mencionando los datos que tenemos al respecto, para luego realizar un desarrollo detallado de la problemática que nos ocupa.

Datos demográficos

Evolución de la población de la Comarca de El Bierzo entre 1998 y 2019 (a 1 de enero)
Gráfico de elaboración propia a partir de los datos extraídos del padrón continuo de municipios del Instituto Nacional de Estadística
.

Como podemos observar en este gráfico, la población de la Comarca de El Bierzo llega a un pico en el año 2008. A partir de este año inicia una caída en picado desde los 135.926 habitantes hasta los 123.767 habitantes. Esto supone una pérdida de aproximadamente el 9% (8,945%) de la población en tan solo 11 años.

Como vemos en este gráfico, las mayores reducciones de población empadronada en los municipios bercianos tienen lugar en los años 2014 y 2017. En este sentido, podemos considerar que existe una tendencia alcista de pérdida poblacional con respecto a años anteriores desde el año 2013. Entre el 2013 y el 2019, la población disminuye a una velocidad media del 1,2% anual.

Como vemos en esta pirámide, la población de la Comarca de El Bierzo muestra un claro patrón regresivo. Observamos la gran importancia de la población de tercera edad, considerablemente mayor a la media española. Como contrapartida, observamos una reducida población infante y juvenil, marcadamente inferior a la media española.

Datos económicos

Paro registrado en la Comarca del Bierzo entre 2014 y 2018. Datos extraídos del Consejo General de Economistas (economistas.es). Fuente: Servicio Público de Empleo Estatal

Desde el año 2014 existe una tendencia del paro registrado en la Comarca a disminuir.

En cuanto a las industrias, voy a hablar de tres ejemplos: Endesa, Cosmos y Forestalia.

La Central Térmica Compostilla II, asentada en Cubillos del Sil, tiene en plantilla a 160 trabajadores (según indican las fuentes del periódico ABC). Hasta que cesó su actividad hace relativamente poco, era la industria mas contaminante de El Bierzo, y de las más contaminantes de España. De esos 160 trabajadores, se sabe que al menos 40 han sido despedidos.

La cementera Cosmos, asentada en Toral de los Vados, tiene una plantilla de 150 trabajadores.

La Planta de Biomasa de Cubillos del Sil, genera aproximadamente 450 puestos de trabajo según el Consejero de Economía y Hacienda de Castilla y León.

La fiabilidad de estos últimos datos es dudosa, ya que no existe un consenso con respecto a ellos. Los datos sobre las plantillas de estas empresas son opacos o no están disponibles para el acceso público.

Datos epidemiológicos

El hematólogo Jose Antonio Rodríguez García realizó un estudio epidemiológico en el Bierzo entre 1998 y 2010. Estas fueron las conclusiones:

  1. Las tasas brutas de incidencia de neoplasias hematopoyéticas en el área de salud de El Bierzo son muy elevadas. Incluso a pesar de la estructura poblacional envejecida.
  2. La incidencia de las leucemias agudas es superior a la mayoría de las provincias próximas. También a la media nacional, y a la mayoría de los países.
  3. La incidencia del mieloma múltiple entre las mujeres de El Bierzo es superior a la mayoría de los países del mundo.
  4. La exposición a tóxicos profesionales o al tabaco no parece ser suficiente para explicar la elevada incidencia de estos casos en la zona de estudio.
  5. El Bierzo presenta un elevado nivel de contaminación, especialmente por vía aérea, unido a altos índices de radiación electromagnética y natural. Estos parecen ser factores etiológicos contribuyentes.
  6. Residir a menos de 7,5 kilómetros de las centrales térmicas de El Bierzo parece asumir un mayor riesgo de leucemia aguda mieloblástica y mieloma múltiple.
  7. Residir en el entorno del conglomerado de alta tensión eléctrica de El Bierzo podría suponer un aumento en el riesgo de desarrollar leucemias agudas mieloblásticas.
  8. La proximidad a ambas puede tener un efecto aditivo del riesgo.
  9. Residir a menos de 10 kilómetros de la principal cementera o acerería de El Bierzo también podría suponer un riesgo. Se podría asociar al desarrollo de un linfoma no hodgkiniano de bajo grado de malignidad histológica.

A la luz de los resultados de la investigación considera que resulta imprescindible realizar un nuevo estudio más exhaustivo. Este estudio debe determinar si los tóxicos ambientales presentes en la Comarca supone un riesgo para la salud. Este estudio se presentó en el año 2010. A día de hoy, a pesar de las peticiones de distintos colectivos, no se ha realizado un estudio epidemiológico y médico serio, científico y objetivo.

Datos epidemiológicos de carácter nacional

Como contrapartida, un estudio del Instituto Internacional de Derecho y Medio Ambiente, que puedes leer aquí, pone de relieve los siguientes datos:

Extraído del Informe “Un oscuro panorama: las secuelas del carbón” del IIDMA.

Para apoyar estos datos, veamos dónde se dan las principales emisiones de estos tóxicos en el mapa de nuestro país.

Extraído del Informe “Un oscuro panorama: las secuelas del carbón” del IIDMA.

Una región en shock

Una vez presentados los datos, vamos a ver como encajan estos dentro de la situación de la Comarca del Bierzo.

El 7 de febrero de 2012 se solicita formalmente a la Unión Europea un plan de financiación para el cierre de las minas en España. Esto afectó de forma severa a la región, generando un gran revuelo en la Comarca berciana, que perdió el motor de su economía, y por tanto de su historia. Esto generó un aumento sin precedentes de la situación de estrés social vivida en una comarca que se nutría del impulso económico proporcionado por la producción carbonífera.

No podemos asegurar con los datos que tenemos que el cierre de las minas sea la causa principal de la “fuga” de la población en esta región, sin embargo, considero que es acertado considerarlo como un factor de relativa importancia.

La situación que se experimentó fue convulsa, ya que la sociedad berciana, históricamente identificada con las explotaciones mineras recibe el mandato de despedirse de su medio de subsistencia, y de lo que representa su identidad histórica (ya desde los antiguos romanos).

No solo supone un shock cultural derivado de la pérdida de un elemento clave de la identidad berciana, si no que también supone un shock económico como consecuencia de la desprovisión del medio de subsistencia de cientos de familias que dependían de este tipo de explotaciones.

La anexión del movimiento minero a las marchas de la dignidad del 22M con el fin de solicitar “un futuro digno” para el sector y la derivada represión por parte de los poderes coactivos del Estado a este, son una muestra del shock social, que también se experimentó en esta zona. Resulta acertado destacar las semejanzas con las medidas de implantación del sistema neoliberal mediante el shock en la nación británica, con las medidas adoptadas por Tatcher a este respecto.

Todo esto nos aproxima a lo que Naomi Klein consideraba la Doctrina del Shock en su obra homónima, cuya tesis sostiene que estas medidas se han utilizado para implantar medidas impopulares. Esta autora defiende que “un estado de shock no es algo que se produce únicamente cuando nos pasa algo malo, si no también cuando perdemos nuestra narrativa o nuestra historia, cuando nos desorientamos. Lo que nos mantiene orientados, alerta y a salvo del shock es nuestra historia.” Y eso nos pasó. Perdimos nuestra narrativa, nuestra historia y nuestra identidad. Aunque también creo que no la perdimos, que más bien nos la arrancaron de las manos, que intentaron desposeernos de quienes somos.

¿Por qué no se transformó la industria?

Este estado convulso, se podría haber aprovechado para financiar una ingente industria en el ámbito de las energías limpias, iniciando una transformación de la economía industrial de la región. No olvidemos que se pidió financiación europea para financiar la transición. Sin embargo, este estado inducido se aprovechó para crear una situación donde todo tipo de empleo vale, sobretodo el que legitima las emisiones de tóxicos. El más rentable de todos. Aquí surge el argumento de que la industria contaminante es una solución plausible para la economía regional, solo porque da trabajo. Este argumento se desmonta partiendo de la base de que una industria contaminante:

  • No produce un desarrollo sostenido y sostenible, ya que ni contribuye a mejorar la situación de cambio climático que nos acecha, ni es una economía rentable a largo plazo. Si queremos subsistir, debemos eliminar las energías que no sean limpias de nuestro esquema productivo.
  • Genera un desarrollo económico limitado diezmando la salud de la población, y por lo tanto, desequilibrando el bienestar de la ciudadanía.
  • No genera el volumen tan considerable de empleo que nos han hecho creer. Se ha creado una metanarrativa alternativa que precisamente nos hace olvidarnos de nuestra verdadera historia. Vivimos en una sociedad donde predomina el sector terciario. El grueso de la economía son los servicios.
  • Confunde a la población, que por termino general no comprende la diferencia entre energías renovables y energías limpias.

Me quiero detener especialmente en esta última afirmación. La biomasa, a pesar de ser una energía renovable, no es una energía limpia. Emite tóxicos que no se dispersan debido a las peculiaridades geográficas de El Bierzo.

El caso de la biomasa

Aquí os dejo varias de las aportaciones que diversos científicos hacen al respecto a la bioamasa.

Que genera problemas para la salud no lo digo yo, lo dice la Universidad de Lancaster. Afirma que el crecimiento de los materiales necesarios para producir biomasa genera isopreno. Este gas genera ozono, que es perjudicial para la salud.

El Doctor en Medicina Josep Martí Valls, en El periódico de Catalunya, habla también sobre la biomasa. Expone que introduce de forma directa e indirecta en las personas “una gran cantidad de tóxicos, aumentando así la carga procedente de otras fuentes.”

El CSIC, por otra parte, expone que la Biomasa genera partículas en suspensión y aumentan su presencia en el ambiente. Esto produce problemas respiratorios y contribuye al efecto invernadero.

A principios de 2018, un grupo de 800 científicos, dos de ellos Premios Nobel, presentan ante el Parlamento Europeo un manifiesto. Consideraban que la Biomasa “permitiría a países, plantas de energía y fábricas […] talar árboles deliberadamente para quemarlos y producir energía”.

Todo lo argumentado hasta aquí nos enseña que la implantación de estas nuevas fábricas “apostando por la economía berciana” realmente cuesta vidas.

Ahondando en el concepto de crisis

Como expuso Milton Friedman en su obra Capitalismo y libertad, “solo una crisis, real o percibida, produce auténticos cambios. Cuando esa crisis sobreviene, las medidas que se toman dependen de las ideas que flotan en el ambiente”. En el ambiente berciano, además de partículas microscópicas, en el aire flotan estas ideas:

La tesis que hoy defiendo aquí es que se ha predispuesto deliberadamente a la población a aceptar medidas desesperadas. Además de esto, valoremos también la confusión en torno al concepto de energía renovable. Y también el apoyo por parte de la administración a este tipo de iniciativas, los intereses económicos, las puertas giratorias, etc. Tendremos como resultado no solo la aceptación por parte de los gobernados de políticas que en otras condiciones no aceptarían. Habremos sembrado el campo de cultivo para no desmantelar la industria más contaminante de nuestra historia.

¿Es casualidad que los medios de comunicación locales hayan instalado durante años la idea de la necesidad de una industria fuerte en la región? ¿Es también una casualidad que ahora la industria contaminante revestida de “energía renovable” venga a tocar a nuestra puerta? Les dejo a ustedes esa consideración.

Conclusión

Razmig Keucheyan escribe en 2016 “La naturaleza es un campo de batalla”. En esta obra expone una de las mejores analogías que he podido encontrar entre la literatura disponible: la historia del condado de Warren.

En 1978, una empresa de gestión de deshechos industriales estadounidense realizó un vertido de bifenilos policlorados (PCB) en este país, una sustancia altamente tóxica y cancerígena. Cuando el gobierno de Carolina del Norte se enteró de esto, decidió adquirir un territorio para sepultar estos deshechos. Finalmente, estos residuos se depositaron en el Condado de Warren, donde a partir del 82 se iniciaron 6 semanas consecutivas de manifestaciones.

Al principio, las reivindicaciones tenían que ver con la contaminación del medio ambiente y el potencial cancerígeno de esas sustancias. Poco a poco este movimiento fue cambiando de naturaleza. Los manifestantes argumentaban que si el Estado decidió sepultar los deshechos en este lugar, es porque allí viven negros, pobres, y sobretodo negros pobres. No les faltaba razón. El Condado de Warren estaba poblado en un 64% por población negra, y la zona más cercana al depósito de residuos, en un 75%. Keucheyan bautizó a este fenómeno como “racismo ambiental”.

Aquí surge una nueva categoría de análisis: las características de la población. De ahí el comentario de los datos demográficos y económicos resumidos al principio.

Como sabemos, el Bierzo es una población envejecida, que ha tenido que soportar el shock económico, político y cultural del cierre de minas. Esto ha producido un aumento del empobrecimiento de las familias, y el desarrollo de un sector industrial potentemente contaminante. Como contrapartida, vemos que la economía berciana sigue recuperándose a pesar del cierre de Endesa.

Se ha hecho en la Comarca de El Bierzo, también en el condado de Warren. ¿Por qué? Porque se hace en zonas que han sido empobrecidas: en las antiguas zonas mineras, industriales y en general, en zonas envejecidas y despobladas. Si Keucheyan hablaba de racismo ambiental, yo hablo de clasismo ambiental.

En El Bierzo se acabó con la producción de carbón, se acabó con la identidad, se acabó con la protesta. Todo esto para hacer acuerdos con la gran empresa que seguía contaminando, precarizando, maltratando y poniendo en riesgo la vida.

Me gustaría terminar este artículo mencionando de nuevo a Naomi Klein.

“Una época de crisis como la que estamos viviendo, es ideal para pensar en la historia, en la continuidad, en las raíces. Es un buen momento para situarnos en la historia de la lucha humana”.

Naomi Klein

Y es del lado de la lucha humana en el bando en el que todos debemos estar. En una lucha que no tiene fronteras, límites, ni bandera. La lucha de los que defienden que las condiciones de vida estén en el centro de lo político.

El Bierzo no se va a cuidar solo, debemos protegerlo con fuerza. Y no hay mas fuerza que la del pueblo que lucha, y ningún pueblo ha luchado más que el pueblo minero.

Por favor, ahora más que nunca, pongamos la vida en el centro

Javier Corral Díaz

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